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20 de mayo de 2015

Xogo - Retro: Análisis Black Tiger (Arcade)

Originalmente lanzado para salones recreativos, el presente título fue uno de tantos de los que, a finales de los ochenta, llegaron con el fin de sorprender y a la vez entretener al cada vez menos inexperto jugador. Demonios, orcos, espadas, escenarios imposibles y también mucha magia; gran parte de los títulos que vieron la luz en aquel tiempo buscaban la más pura fantasía como excusa para enfrentarnos a oleadas de enemigos a la vez que machacábamos los botones en la piel de un avezado y curtido luchador.

Be barbarian, my friend.

Ya bien como bárbaro o amazona, como enano o malogrado caballero, la japonesa Capcom, entre otras muchas como en parte lo fueron Sega y Taito, sería la que más admiración por entonces entre los jugones despertaría (todo lo contrario que en los tiempos que corren gracias a sus políticas) y que le ayudaría en gran medida para hacerse un nombre y desmarcarse del resto. Hablamos de títulos como Golden Axe, de clásicos como Rastan, de sagas que todavía a día de hoy perduran en las mentes viejunas como el difícil y complicado Ghouls 'n Ghosts. Y entre ellos:

Black Tiger

Tras su salida en las máquinas arcade en el año 1987, Black Tiger (Black Dragon en Japón) acabaría gozando de versiones dispares en otros sistemas como Spectrum, Amiga 500, Amstrad Cpc o Commodore 64 (os dejo unas imágenes comparativas al final de la entrada), surgiendo éste último tres largos años de espera después (1990). Sin embargo sería la de monedas y no otra, la que despertaría las inquietudes de los jóvenes aficionados y que provocaría colas y corrillos a su alrededor. Hasta tal punto, que en el mismo año de su salida y gracias a sus innegables y peculiares características, que el juego acabaría por convertirse en uno de los títulos más jugados y considerados tanto por los propios usuarios como por los expertos en materia de opinión.

Capcom, tú antes molabas...

Cuerpo para para mantenerse en lo alto tenía y tiene de sobra como clásico que se precie. Un bárbaro personaje armado a la usanza de la Edad Media y con posibilidades de mejora, enemigos implacables, una dificultad muy ajustada, y con toda una ristra de opciones jugables y novedosas que muy pocos juegos en los salones de aquella época podían ofrecer. Personalmente me gusta denominarlo como el preludio de todo lo bueno que tiene la serie Ghouls 'n Ghosts, aunque en el caso de este Black Tiger con mucha más mala leche de cara al jugador por su a veces desquiciante dificultad. Incluso nuestro personaje aguantará algunos golpes hasta ser desarmado y despojado de su armadura (¿os suena?), como también será susceptible de ser envenenado. 

Los gráficos ya de por sí sorprendían al mostrar una excelente paleta de 10 bits y una cantidad de efectos en pantalla nada desdeñables, además de unos grandes escenarios muy detallados y plagados de objetos ocultos, rutas alternativas y zonas secretas. Algo inusual si teníamos en cuenta lo que corría por las placas en aquellos años en el género, con lo cual este juego podía decirse que en el momento de su llegada era sin duda lo más vistoso y moderno. Ocho largos y complicados niveles en los que también destacaba la gran variedad de enemigos, jefes de fase con su típico "truco" y el acabado final en general. 

La paleta de colores se explotaba al máximo en este juego. 

A una calidad técnica y artística indiscutible apoyada por el uso de dos microprocesadores Zilog Z80 de 8 bits (y que se harían famosos al correr en los sistemas domésticos), se le sumaba una buena banda sonora y efectos de sonido. Todo ello ayudado por los dos chips YM2203 de Yamaha, que le otorgaban a todo el conjunto una experiencia estereofónica muy relevante en su tiempo y de gran sonoridad.

Pero nada comparable con el aspecto jugable del que os estaba hablando y que me ha obligado a rememorar viejos momentos en el emulador de Mame. Y es que Black Tiger aportaba al género de los beat'em up* / Hack and Slash plataformeros de los que bebía *(vamos a aclarar, que yo tampoco lo considero como Beat... sino como Hack and Slash con plataformas en 2D, pero que sigue alguna que otra pauta del primer género; sobre todo cuando el personaje está cuerpo a cuerpo con un enemigo y por el simple hecho de que era lo que se llevaba entonces y que había eclosionado con Double Dragon en el mismo año), un estilo propio y prometedor, y que sería copiado y clonado en los años siguientes (Satan, Magic Sword). 

El primero de los enemigos suele ser de los más sencillos.

Esto es:

-la posibilidad de mejorar el equipo del personaje y hacer nuestra travesía más fácil a cambio de las diferentes monedas denominadas "zenny" que iremos recolectando.
-el hecho de tener que rebuscar entre cofres, algunos de ellos con trampas espectaculares y otros con brillantes tesoros.
-un sistema de "plataformas", por llamarle de alguna manera, muy bien medido y con verdaderos momentos frenéticos a golpe de salto.
-una medida de tiempo en descenso con lo que la dificultad y premura que eso supone está más que asegurada.
-daños visibles en el personaje (ausencia de armadura, veneno y pérdida del armamento con el consiguiente incremento de la dificultad)
-la posibilidad de liberar a determinados personajes que nos venderán su inventario o nos darán una buena cantidad de monedas.
-y sobre todo, sobre todo, una gran capacidad de exploración. De hecho no sólo veremos mazmorras secretas plagadas de enemigos y tesoros, sino también objetos ocultos mientras intentamos no perdernos en rutas distintas con la guía de unas flechas que van cambiando de intensidad su color. En definitiva, un arcade de los mejores y capaz de aportarnos grandes momentos de diversión.

Algunos npcs liberados nos venderán poderosos objetos.

Como únicas pegas he de decir que ésto lo vemos en el propio movimiento del personaje, bastante escaso e incomprensible viendo el resto. No así en las animaciones de las que disfruta, muy bien gestionadas y realizadas. Pero al atacar y saltar por este mismo problema deberemos ser bastante precisos. En ningún momento podemos disparar hacia arriba o hacia abajo, debiendo considerar el situarnos a la misma altura del contrincante. Lo mismo para el salto, en el que además de practicar nuestro "timing" a la hora de saltar en el instante correcto también deberemos saber cuándo una vez con los pies en tierra tenemos que parar. También incluiría aquí algún que otro sonido exagerado y que no tiene lugar, como por ejemplo cuando se deja caer.

A veces los enemigos no son lo más peligroso sino nuestro entorno.

Lo mejor:

-Todo lo que ya he nombrado y su capacidad para enganchar.

Lo peor:

-Salto difícil e imposibilidad del personaje para atacar en vertical.
-A veces es algo complicado sortear ciertas zonas y nos sacará de quicio.

Conclusión:

Black Tiger es un juego sobrado de calidad técnica incluso a día de hoy. Es un juego difícil aunque no imposible, pero que nos obliga a memorizarnos todas las zonas si nos lo queremos terminar con una única "moneda" o partida. El personaje responde al tópico bárbaro que todos conocemos y el universo que lo rodea otro tanto de lo mismo. Grandes niveles, algunos muy bellos, y decenas de enemigos que nos harán padecer lo imposible en cuanto nos tengan en su mira. Se agradece enormemente la posibilidad de mejora del personaje y el uso de rutas alternativas. Es indudable que el jugador más experto verá características en él que más tarde fueron incluidas en otras franquicias.

Totalmente recomendado.

Os dejo con algunas imágenes de tanto la máquina recreativa como del mismo juego así como tomadas de otras versiones.





 Recreativa

 Commodore 64

 Amstrad Cpc

 Zx Spectrum


Amiga 500 (muy fiel al original) Imagen de thepixelpump


NES - imagen recogida de thepixelpump


La versión japonesa llamada Black Dragon.

Procesador Z80

Antes de terminar, una curiosidad. Este juego en concreto fue "copiado" por Dynamic con su Satan. De hecho se habló en su tiempo de pasar por los tribunales. Nada más. Es un apunte que no recordaba y que gracias a una breve discusión en Twitter con otro redactor sobre el género de este Black Tiger me lo ha recordado.

Gracias por pasarte :)

12 de mayo de 2015

Xogo - Retro: Figuras de PVC de los Gremlins. Años 80

Ya sabéis que no sólo de videojuegos ha vivido y disfrutado este servidor de vosotros, ustedes. Y es que en la época en la que me tocó ser niño, al igual que muchos de mi quinta, como mejor lo pasábamos era jugando bien en caminos de tierra o chapoteando sobre los charcos de lluvia, como lanzándonos en carros con rodines o ruedas de bolas y cuanto más empinadas fueran las cuestas mucho mejor. 

Mis pequeñuelos: Stripe y Gizmo.

Como muchos sabéis el día que empecé a escribir aquí lo hice también por tener ese pequeño rincón donde recordar lo que soy y que fui. Siempre, eso sí, sin dejar atrás el ocio y el esparcimiento o simplemente aquellas pequeñas cosas que me evocaban recuerdos. Mi cajón desastre. Un poco de esto y de lo otro, aquí y allá. Ya lo hice entonces con los castillos Exin, con mi colección de manga de Dragon Ball, o lo que está por venir (tengo aún varias entradas pendientes y es una lástima que ya no conserve nada de Playmobil ). 

La entrada de hoy viene dada por una imagen que vi recientemente en las redes. Unas figuras de PVC de los años 80 en España y creada por la empresa Comics Spain, donde Stripe, el malo de la película de los Gremlins (1984) y que hizo temblar a tantos niños y no tanto de una misma generación, se situaba al lado de Gizmo, su alter ego de conducta intachable, cariñoso y bonachón.

Los míos en concreto, son los que habéis visto más arriba en la imagen. Obviamente están algo gastados, ajados por el tiempo y también con un poco de tute encima. Son de las pocas figuras que conservo de la misma época y junto a una de E.T con motivo de la película. Entonces muchos niños los teníamos, aunque me consta que al menos entre los otrora amigos de mi mismo vecindario yo era el único, con lo cual tampoco debía de ser tan habitual. De Stripe y de Gizmo existen algunas otras variantes con colores un tanto distintos y algún que otro cambio en el diseño, y de las que a continuación os pondré algunas imágenes para que podáis comparar.

Hasta la próxima.





*salvo la de milanuncios, el resto de las imágenes están recogidas de todocolección.

En el paquete: - Rastan y Out Run Europa para Master System

Como cada año y coincidiendo con la fecha de mi llegada a este planeta, cual Son Goku de pelo en pecho y mirada aviesa, he decidido auto-regalarme con algunas de aquellas pequeñas joyas que otrora me hicieron pasar muy buenos momentos, de regocijo y a veces insana diversión. En esta ocasión le ha tocado el turno a dos clásicos de SEGA: Rastan y Out Run Europa para Master System. Dos títulos que, por avatares del destino y entre otras cosas porque cuando los pude jugar lo hice de prestado, todavía faltaban en la estantería y así aumentar el grueso de mi humilde colección.

los recién llegados para aumentar la colección.

Rastan
Viaje a las procelosas tierras de Sernia, que nadie se atreve a hollar (es una H). Una princesa está cautiva. Si la rescata, recibirá riquezas sin cuento como recompensa. ¡Pero Vd. es un bárbaro, un señor del frío acero! Y, ¿quién controla realmente su destino?
Un clásico de SEGA de 1988 basado en la recreativa del mismo nombre, que pude probar y jugar hasta la saciedad. De esta adaptación de 8 bits desarrollada por Taito me quedo con su banda sonora; tremenda y muy fiel a la original teniendo en cuenta que el chip de sonido de la Master System no podía reproducir la misma cantidad de notas. Tenéis un análisis del Rastan original y también de Rastan Saga II en este mismo blog. ¡Por Crom!

en mi Tv de tubo de pruebas y funcionando perfectamente.

Out Run Europa
Prepárese una travesía entre la vida y la muerte. En la persecución de agentes enemigos, deje una estela humeante a través de toda Europa en los vehículos más poderosos. Sólo su pericia y determinación le permitirán llegar hasta su destino: ¡Berlín!
A pesar de llevar el mismo nombre que la misma saga, este Out Run que también "de prestado" jugué en su tiempo, es más fiel a Battle Out Run que al juego original del que también tenemos una versión de 8 bits. A bordo de varios vehículos deberemos dar caza a otros, en un título en el que velocidad y habilidad al volante se miden por igual. La banda sonora también es una de las que más recuerdo, al igual que los cambios de paisaje a medida que lo íbamos terminando, y aquella sensación de estar realmente viajando por la vieja Europa. 

Out Run Europa haciendo lo propio.

8 de mayo de 2015

Xogo - Retro: Análisis Out Run (Versión Master System)

Con el auge de los títulos automovilísticos a mediados de los años 80 en sistemas de entretenimiento de tipo arcade, SEGA no perdería la oportunidad de llevar a los hogares uno de los videojuegos más característicos de la marca y que en los salones llevaba un tiempo sorprendiendo. Out Run, clásico por excelencia desarrollado por Yu Suzuki al frente del estudio AM2 (Virtua Fighter, Shenmue, o Space Harrier), llegaba un año después tras su salida en 1986 a las consolas de 8 bits y Master System sería la primera adaptación. La primera de muchas, convirtiendo al título en uno de los más porteados de toda la historia de la industria de los videojuegos. Será de ésta y no de otras versiones, de la que hablaremos en este pequeño artículo.

Uno de los títulos más clásicos de SEGA, también en Master System

Aunque por razones obvias el título todavía distaba bastante de alcanzar las cotas de calidad técnica y gráfica de su homóloga mayor de cinco duros, la versión ochobitera de la pequeña de SEGA resistió el envite convirtiéndose durante años en el mejor de sus ports. El concepto y estilo del que hacía gala el juego de la recreativa estaban igualmente presentes, al igual que el diseño de modelos, niveles y banda sonora. Y es que a pesar de algunos detalles como la pérdida lógica de definición y número de colores simultáneos en pantalla, la notable peor calidad general de sonido y efectos, así como el más que relativo descenso de la dificultad, la versión resultante fue de todas la que mejores notas obtuvo en la prensa hasta la llegada de Pc-Engine, Sega Saturn y un tiempo antes la de Megadrive.

Peor parte sin embargo se llevaría la que saldría en la portátil Game Gear, al reducir en la práctica tres de los cinco carriles del juego convirtiéndola en una muy pobre y poco digna versión. Sólo un año más tarde saldría otra adaptación del mismo, ésta vez destinado a su uso con las gafas 3D (Out Run 3D, 1988), que incluiría como extra nuevos temas musicales para escoger en el clásico y mítico dial de radio con el que el juego daba inicio. A destacar también un Spin-off llamado Battle Out Run y al cual le dediqué hace ahora más de un año una entrada en el blog.

Como siempre, la portada de MS era demasiado simplona por no decir horrible.

El juego, como en el original, es directo y rápido también en el caso de que manejemos la cruceta del mando clásico de Master System. Ideal para los momentos de asueto en partidas de pocos minutos y sin más pretensiones que disfrutar de todo un título al estilo de las recreativas de la vieja escuela. Nuestro fin no es otro que ir avanzando atravesando a su vez una serie de checkpoints que irán sumando segundos a nuestro reloj. Siempre intentando evitar que el contador llegue a cero en un tiempo bastante ajustado y que ayuda a regular de manera positiva la dificultad, sorteando distintos vehículos y olvidándonos de todo lo demás. No obstante el título deja bien claro desde el primer momento el hecho de que no estamos ante un juego de carreras al uso sino ante un videojuego de conducción.

Y para ello contamos con un potente Ferrari Testarossa, deportivo estrella de finales de los años ochenta con el que deberemos dar lo mejor de nosotros mismos pulsando la cruceta trasera para el cambio de marcha a la vez que frenamos y aceleramos con el botón número 1 y 2 respectivamente. También con la compañía inestimable -seña y bandera indiscutible de la franquicia aunque en definitiva un mero adorno, mucho más aquí que en el videojuego inicial- de una chica de melena rubia al viento como copiloto, cuyo cometido en otras entregas es la de jalear al personal.

La diferencia gráfica respecto a la recreativa es más que notable.

Como pegas, señalar algunas; porque las tiene y muy evidentes, siempre si lo comparamos con su hermana de mayor potencia. Y es que debido a la notable deficiencia gráfica respecto al Out Run de recreativa, a veces se hace difícil atisbar los diferentes vehículos que vienen a altas velocidades y el calcular la trazada exacta tal y cómo la deberíamos de tomar, sobre todo en los cambios de rasante donde apenas se nos da un milisegundo para corregir la curva. Se echan en falta además algunos efectos de sonido menores que ayudarían a crear ambiente, al igual que la presencia de un mayor número de vehículos en la carretera a los que sortear. De todos modos Out Run en MS se porta muy decentemente al no sufrir además de ralentización alguna y mostrar todos los elementos posibles en pantalla muy dignamente como las pantallas de fondo y demás objetos o indicadores a los lados del "circuito". Huelga decir también que la sensación de velocidad está muy bien conseguida.

Como dato curioso deciros que esta versión de MS fue creada por Yuji Naka, creador y cabeza visible poco más tarde de la mascota de SEGA entonces que fue Sonic, además de indicaros que la propia edición recreativa podíamos disfrutarla en el mítico primer Shenmue.

A altas velocidades, nos pegaremos un buen host...

Y acabamos. No sin antes comentaros los pros y contras que a mi ver tiene esta versión.

Lo mejor:

-Una buena adaptación para 8 bits del original.
-Banda sonora.
-Out Run puro y duro. Buena sensación de velocidad.
-Dificultad bien ajustada.

Lo peor:

-Parco en detalles y una calidad gráfica deficiente respecto al título principal. Algo muy lógico.
-Peor calidad de sonido.

No falta ni el clásico dial de inicio.

En conclusión:

Out Run para SEGA Master System es un buen título dentro del catálogo de la consola. Se echan en falta algunos detalles imposibles de subsanar por el simple hecho de hallarnos ante un juego de 8 bits. Sin embargo estamos ante uno de los mejores ports del clásico para los hogares con todo lo que ello conlleva: divertido, rápido, directo, una muy buena jugabilidad y poder de adicción. Un videojuego muy recomendable tanto en formato original de cartucho como emulador. Un clásico a tener en cuenta y bastante revalorizado. Una rareza encontrarlo con la caja en buen estado y su manual. Si eres un fan de la vieja MS tienes que hacerte con él.

Os dejo con un gameplay/review de cosecha propia y algunas imágenes de distintas versiones (no todas, hay muchísimas más).


Master System



versión 3D

Game Gear


MSX


Saturn


Cpc


PC Engine


Spectrum


Recreativa




*Últimas imágenes obtenidas del blog de Pedja.