10:30 - 13 septiembre de 2011. Tras un verano intenso y con la mente despejada. Lejos del hype que en su momento suscitó y sin hacer caso de las habladurías, tanto de detractores como de defensores. Duke Nukem Forever se ha ido de mi disco duro. ¿Para siempre? Averiguadlo a continuación en este análisis.
Saludad al rey, porque ha vuelto. Y aunque para la gran mayoría no es lo que se esperaba, otros sí aguardaban un regreso como este. A Duke o lo amas o lo odias, pero lo que está claro es que el título que tantos años se ha cocido y recalentado a fuego muy lento, no dejará indiferente a nadie.
En este análisis no voy a indagar sobre quienes formaron parte de su desarrollo ni sobre la larga espera a la que los usuarios fuimos condenados --y nunca mejor dicho ya que fue agónica-- hasta que el año pasado lo que era una broma parecía que esta vez sí iba en serio. Sí sin embargo haré un repaso rápido para que os hagáis una idea de cuántas fueron las manos que posaron su impronta sobre un en principio cuarteado, inacabado y cosido producto final. Un producto que al final casi se convirtió en un reto y obligación por entregarlo que por otra cosa.
Más información al respecto de esto en la wikipedia. Aquí.
Hasta cuatro desarrolladoras trabajaron en este juego. 3D Realms, Tryptich Games, Gearbox y Piranha Games por este orden. Todas y cada una quisieron terminarlo, a tiempo y ya desde el año 1997. Pero no fue hasta el 10 de junio de este año de 2011 cuando por fin el rey vio la luz para ocupar su trono (distribuído por 2K Games). Crisis de compañías, retrasos y cambios de motor varios, fueron el detonante para que Duke Nukem Forever se convirtiera por meritos propios en el juego más esperado y retrasado de toda la historia. Y como no, esto le ha pasado factura aunque no tanta como muchos otros análisis en medios especializados nos han querido hacer ver.
Come gets on
De primeras y una vez puestas las manos a la obra, nos encontramos con una introducción magistral que hará que los más viejos del lugar esbocen una sonrisa y la nostalgia les golpee a pasos acompasados hasta el final. Duke Nukem ha vuelto y la sensación de incredulidad se muestra manifiesta hasta pasados como mínimo una hora de juego.
Pasado el estupor inicial y la soberbia introducción a ritmo del conocido tema musical del juego--adecentado para los tiempos que corren-- se nos introduce abruptamente en la acción. Y que mejor forma que hacerlo justo donde terminamos el anterior Duke Nukem 3D. Luchando contra el boss final. Y lo que nosotros creemos es parte del argumento del nuevo juego, no es otra cosa que el propio Duke al mando de una Xbox 360. Todo mientras un par de gemelas le limpian los bajos al bueno de Duke, tal cual como lo leeis.
Mientras nos llevamos las manos a la cara por tal escena, las gemelas le preguntan que qué tal es el juego. A lo cual Duke responde "Después de catorce putos años como para no gustarme". El título está lleno de comentarios de ese tipo, tanto hacia el propio título como perlas dedicadas a otros. Muchos de ellos susceptibles de ser captados sólo por los más jugones del mundo mundial.
Después de la última "gran pateada de culos extraterrestres", Duke es toda una celebridad y leyenda. Juguetes, camisetas, figuras y hasta una cadena de hamburguesas. La fama lo ha encumbrado y todo parece girar en torno a él. Tiene chicas, una enorme mansión en lo alto de un rascacielos y una gran cuenta bancaria. Parece que la vida le sonrie y nada va a querer arrebatar su puesto en el pedestal de las grandes personalidades. Nada... hasta ahora. Los Angeles contra todo pronóstico, vuelven a ser invadidos por una horda alienígena y, aunque Duke prefiere pasar de todo en un principio, se muestra más que motivado cuando estos raptan a sus nenas las gemelas Olsen (guiño a las famosas millonarias) junto con el resto de las féminas de la Tierra. Ahora sí que está dispuesto a patear el trasero de todo aquello que no sea de este planeta. Ahora se van a enterar de lo que vale el peine de Duke.
"sus vais a enterar"
Puestos ya en faena y muy al estilo "batcueva" de Batman, Duke se presenta ante las autoridades militares y defensoras de la ciudad bajo el subsuelo. Allí ya hace minutos que se libra una cruenta batalla entre estas y los aliens conquistadores, pero Duke --y a modo de tutorial para nosotros en los movimientos básicos-- se lo toma con relativa calma antes de sumergirnos en la acción más pura y dura de la aventura.
La verdad es que los primeros minutos son un poco desalentadores salvo por algunos pequeños detalles. Pero esto va mejorando a medida que vamos avanzando en la historia. Una historia simple, directa y sencilla pero que sirve como excusa perfecta para empezar a reventar cabezas a tiro de Colt. Esto es así porque Duke nunca quiso ofrecer más. Pocos shooters de la época en que fue diseñado incidían en un argumento de libro. Como buen juego similar a las películas más casposas de serie B no iba a ser menos, pero no por ello menos divertido sino al revés. Eso es lo que aún lo hace más grande. Pues consigue engancharte al sillón hasta que te lo terminas, sin cortapisas y sin liar al jugador. Acción y diversión como las de antes. Sin más, y eso nos gusta oh sí nena...
El juego está cargado de detalles y comentarios hilarantes que harán las delicias de los aficionados al rubiales. Claro está, que estos tendrán muchísima más gracia si somos antiguos jugadores del clásico Duke Nukem 3D y también si somos lo bastante jugones como para reconocer la mayoría de los guiños existentes. Por poner un ejemplo y cuando estamos ya próximos al final del juego, Duke tendrá que subir una gran escalinata sobre la que caerán bidones a toda velocidad mientras exclama "Dónde está un buen martillo cuando se necesita" , rememorando a otro gran clásico de los videojuegos.
Totalmente para mayores de 18 años, Duke muestra escenas, comentarios y personajes algo subidos de tono aunque 10 años después de su planteamiento no lo son tanto. Quizás es que ahora a muchos nos pille más mayores, pero en su momento hubieran sido clasificadas de X. Por desgracia para nosotros lo que nos encontraremos no es tan fuerte como lo que podríamos esperar, convirtiéndose en algo muy light. No es lo mismo mostrar la escena al completo que intuirla. Hablando claramente, queríamos más carne --y más al habernos acostumbrado a lo que hoy día meten en la televisión y el cine--.Aunque la que hay está bien puesta, algo de lo que hablaremos en el apartado de...
Gráficos:
Como buen hijo de Frankenstein, el tiempo y los continuos cambios de motor han denostado el acabado final de Duke Nukem Forever, aunque no por ello resulta un insulto a la vista. Eso sí, los puristas que se esperen una calidad gráfica a la altura de los más punteros de la presente generación ya pueden bajarse de la burra, porque DNF no es eso ni mucho menos. Habrá zonas más trabajadas y otras mucho menos pero en general da el pego aunque de lejos en comparación con títulos como Crysis y compañía.
Constándome que las versiones de consolas son algo peores, la de Pc puede resultar un tanto tosca y con un ligero contraste entre luces y sombras. Nos encontraremos con entornos exteriores e interiores muy bien trabajados y detallados, acordes con los juegos menos punteros de ahora, pero también con momentos en los que las texturas borrosas y una ligera falta de rigurosidad en el acabado darán al traste con el resto, bajando una hipotética nota que pudiera haber sido más alta. Lo cierto es que pese a todo, esto y una vez inmersos en el juego tanto nos dará, aunque sí llama la atención ver como hay zonas y efectos muy cuidados y otros que denotan el paso del tiempo.
No hace mucho que tuve la oportunidad de escuchar a cierta persona en un conocido podcast, que DNF parecía un juego formado por partes de lo que en su momento se hizo y que Gearbox lo único que hizo fue juntarlas para darle sentido. Puede que tenga razón pero está muy bien hecho. En ningún momento tenemos la sensación de que algo se queda atrás o que está metido con calzador. Ahora que, si somos demasiado exigentes puede que echemos en falta una coherencia de Oscar. Muy lógico si has pagado casi 50 € por el juego. Algo demasiado caro para lo que es y ofrece. Salvo algunos modelos y los defectos comentados en las texturas DNF salva el tipo como puede y quiere.
las gemelas a punto de probarse el lápiz de labios
Gran parte de los escenarios exteriores llamarán la atención por su colosalidad. Esto es, entornos muy grandes y que, aunque el juego realmente es muy lineal, dará el pego y parecerá que realmente hay algo más allá del camino prefijado. En interiores nos topamos con escenarios muy trabajados y originales junto con otros más "normalitos". Hay que decir que muchos de los elementos serán semi-destruibles (columnas y poco más), dándole un punto más de realismo a los combates. Obviamente ni por asomo es un Battlefield o un Red Faction pero gustará ver como nuestros disparos o los del enemigo quedarán reflejados. También nos gustará observar como los enemigos más grandes apartan a patadas el mobiliario urbano --coches y demás-- a patada limpia.
Mobiliario urbano, vehículos y demás están puestos con pinzas. Esto se nota sobre todo en los autobuses, a todas luces recogidos de lo realizado hace años para el entonces moderno título. Llaman muchísimo la atención pero su función únicamente es la de tapar y evitar el paso a otras zonas no jugables. Hay elementos que podrían haber estado mucho mejor recreados, como por ejemplo las viviendas del desierto, totalmente vacías y carentes de propósito, algunas de ellas con objetos como bobinados de cables que parece que fueron puestos allí porque no había otro sitio donde hacerlo.
Los modelos y animaciones de los personajes también nos aportarán un sabor agridulce. Así como algunos enemigos o jefes finales están muy bien realizados, los correspondientes a los humanos rezan más con lo visto hace casi 10 años. Toscos, muy compactos y aunque las féminas pretenden levantarnos el ánimo con movimientos sensuales y ubres grandes al descubierto, lo cierto es que pocas veces lo conseguirán --y si es que lo consiguen.. A esto ayuda el elemento erótico light que comentaba antes, seguro que con un punto más de "guarrismo" esto hubiera mejorado.
Nuestro personaje en las escenas intermedias parecerá un "argamboy" de los de antes. Sin embargo, la animación de nuestro armamento y nuestras manos visibles desde la primera persona darán el pego aunque sin destacar. Es muy gracioso ver a Duke de vez en cuando levantar el "dedo de la fortuna" en señal de desafío.
La física de los vehículos recogidos deja mucho que desear en cuanto a realismo, pero esto creo que es por querer haber dotado al juego de un cierto aire arcade con sabor retro.
Sonido: Hail to the King Baby!!
Sin llamar demasiado la atención, son muy buenos y cumplen perfectamente con su cometido. Tengo que decir que la versión terminada es la inglesa y creo que sólo en eso es ligeramente superior a la ofrecida en castellano. Escuchar a Duke hablando en la lengua de Cervantes se me antoja ilógico y poco fiel al personaje. Personalmente creo que las gracias de Duke son mucho mejores cuando toma partido su doblador St John.
Aunque es verdad que muchas de las gracias que suelta Duke por la boca lo eran más hace años, están bien dobladas y realizadas. Duke responderá ante los eventos realizados, tales como mearse en la cara de algún enemigo, patearlo o esparcir sus sesos por las paredes. Se ha comentado en otros análisis que todo esto a la larga llega a cansar. En mi caso esto no ha sido así, ya que he jugado al título de forma dosificada, disfrutando cada momento sin necesidad de acabármelo del tirón. Estar 7 u 8 horas pegadas al mando con un personaje que habla, sería harto difícil que no canse. Hasta mi culo estaría cansado.
El lenguaje es soez y en algunos momentos hasta escatológico, pero he ahí su gracia, sino dejaría de ser Duke. Como defecto enorme tenemos el hecho de que los comentarios de los personajes no se corresponden con el movimiento de sus labios, aunque eso forma más parte de su apartado gráfico que del de sonido.
Harina de otro costal es su banda sonora. No os voy a engañar si os digo que es de lo mejorcito, ya que suena muy pocas veces y en según qué momentos. La mayoría de las ocasiones para avisarnos del comienzo de la acción o el término de esta. En algún ascensor y poco más. Pero es impagable los temas del inicio y el de los títulos de crédito, que dicho sea de paso, son de los más largos que hayamos podido ver hasta el momento. Culpa de la gran cantidad de gente que ha trabajado a lo largo de los años en el proyecto. Incluso se nombra a Jeremy Soule, o quizás es un tipo que sólo guarda parentesco con su nombre.
este también sale en los créditos
Jugabilidad: Let´s Rock
Hay que dejar claro que DNF es un juego a la vieja usanza. Y como tal guarda todo lo bueno de los shooters de antaño, que era mucho. Ahora por desgracia y salvo excepciones todo está muy escriptado y son pocas la variedad de situaciones con las que se enfrentará el jugador.
En DNF esto no pasa. Aburrimiento no es precisamente su apellido, sino variedad y diversión. Hacía años que no me echaba a la cara un juego con tanta cantidad diferente de situaciones. Casi todo lo que se nos ocurra y aparezca en el escenario Duke lo usará como mejor le convenga. Serán muy comunes los puzzles y las zonas de plataformeo, las de persecución y las misiones a contrarreloj. Contarlo es poco, lo mejor es verlo, pero tengo muy claro que ya no se hacen juegos así.
La interactividad es muy alta. Incluso podremos escribir nuestro nombre en una pizarra o decorar con mojones las paredes de los cuartos de baño, algo que seguro gustará a quien en sus años mozos no tuvo la ocasión de hacerlo. Disfrutaremos de strip-teases privados y podremos toquetear algún que otro par de "pechotes" mientras nos inundan de leche. Cogeremos vehículos, grúas y otras herramientas de trabajo para salvar o hacer más llevadera la zona en la que estemos. Hablaremos por micro, dirigiremos un autocontrol y seremos partícipes de una jugabilidad sólo vista en los títulos de los 90. Si hubiera que darle una nota a este apartado sería un diez rotundo.
Nuestro armamento aunque algo limitado --hay menos armas de las que se cabría esperar-- harán las delicias de los que deseen desparramar tripas y sesos por el suelo. Para mi gusto lo mejorcito es la escopeta ya que nos permitirá en ocasiones realizar unos suculentos FATALITIES que nos recargarán el Ego. ¿Que qué es el Ego? Pues lo que en otros juegos se conoce como barra de vida. Esta actuará muy al estilo de Halo como una barra de escudo (no amighos, no hay botiquines...), la cual irá aumentando a medida que vayamos realizando algunas acciones. Tales como eliminar grandes enemigos de final de episodio u otras más mundanas come hacer pesas, tirar aviones de papel, fumar un puro o leer revistas guarras.
El juego aunque en algunas situaciones es bastante difícil, en general se salva bien. Incluso zonas como el fantástico nivel de la hamburguesería, bastante difíciles debido al plataformeo, son mejor llevadas si lo jugamos en compatibles debido a los periféricos de mando. Culpa de ello lo tiene una IA bastante pobre aunque sí veremos grandes acciones por parte de los enemigos más fuertes, capaces de hacer alguna finta o rodearnos.
Sólo podremos llevar dos armas de cada vez junto con las conocidas bombas laser y las granadas de mano, que explotarán accionadas por una especie de pip como el de los coches. Lástima que sólo podamos llevar 4 de cada una de estas. Esto, lejos de ser un incordio, alarga la vida del juego ya que de habernos permitido un arsenal más amplio el juego sería todavía mucho más fácil. Un título que incluso en el modo más alto lo pasaremos con poco apuro. Hecho por y para acabárselo.
Otros "Shake it"
-Los tiempos de carga: aunque reconozco que en consola son desesperantes, en Pc son más bien algo normalito. Quizás he tenido momentos en los que hasta minuto y medio --sin exagerar, pero sólo una vez me ocurrió y creo que porque estaba leyendo el antivirus-- y el resto poco menos de 15 o 20 segundos. Algo normal en la mayoría de los juegos. Con lo cual si quieres evitar esto la mejor opción jugable es la de Pc.
-El final: hasta el propio Duke lo dice: Vaya mierda de final. Muy seco aunque promete visitarnos en otra entrega. Pero sólo la experiencia jugable del que haya llegado hasta ahí vale la pena como para no darle importancia.
-Es un juego por y para chicos. La mayoría de los comentarios hoy en día resultarán machistas y poco afortunados, pero Duke es así y cambiarlo a galán o monja sería contraproducente.
Conclusiones:
Aunque DNF parece estar enfocado para su propio público, el título debería ser visto desde un punto diferente. Vale que sus gráficos no son lo último pero si lo que uno busca es diversión en este juego la va a tener. Y retos, por supuesto. Hay jefes finales y enemigos duros de roer que, una vez abatidos no sólo subirán el Ego del personaje sino también el nuestro.
Constantes guiños y el humor socarrón del protagonista. Una acción hecha para todas las habilidades de cada jugador. Difícil cuando lo requiere y una curva poco pronunciada haciéndolo muy maleable. Con escenas picantonas que aunque no sean determinantes sí desentumecen los músculos del que se haga con su estilo de juego. Muchísimas situaciones y variedad donde parecerá que estamos jugando a distintos juegos dentro de uno mismo. Con un gran sabor añejo y con la jugabilidad propia que hacía grande a los shooters de antaño.
Tiene algunos defectos, como los relativos a la calidad gráfica general y a los tiempos de carga en según qué sistemas, pero en general el juego se deja llevar, engancha y para nada está tan desfasado como en otros medios y comentarios nos han querido hacer creer.
Si se le da una oportunidad, no es sólo para fans de Duke Nukem.
A mí me ha gustado... ¿y a tí?
Lo que más gusta:
- Es Duke
-La variedad de situaciones
-Dificultad ajustada.
-Los enemigos finales. Grandes y con su punto débil.
-La interactividad.
-Su humor y el toque picantón del juego así como los guiños constantes a películas y juegos.
-Si te dejas llevar te engancha.
-Los extras al finalizar el juego.
-Las Babes.
-El tema principal.
Lo que no gusta tanto:
-Algunos modelos y texturas son de finales de los 90 y de inicios de la primera década del siglo XXI.
-Nos esperábamos una banda sonora más variada.
-Tiempos de carga en consolas.
-Demasiado lineal.
-La IA, le falta mucho para llegar a ser realmente un desafío, aunque esto se suple con la dureza de los enemigos.
-El final tras el último Boss... me esperaba más.
**Análisis susceptible de añadir más contenido. **
9/13/2011
Dani Meralho











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