1 de janeiro de 2020
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Xogo - Retro: Análisis - Alone in the Dark (PC)

1/01/2020
Estamos en Louisiana (sureste de EE.UU), durante los primeros años veinte del pasado siglo. Jeremy Hartwood, afamado artista de su tiempo... se ha suicidado. Queda atrás una nota de despedida, una vieja mansión en mitad del campo, y la certeza de un oculto misterio por resolver. Somos Edward Carnby, detective privado (o Emily Hartwood, sobrina del infortunado), y nos hemos trasladado al lugar de los hechos para investigar y arrojar algo de luz a los últimos momentos vividos en su interior. Testigos presenciales afirman haber observado sombras siniestras asomándose a las ventanas, luces encendiéndose, gritos, lamentos... Bienvenidos a Derceto. Bienvenidos al horror... Estamos solos...

...solos en la oscuridad...

Si es que ya sólo el nombre acojona.

Alone in the Dark. Infogrames (1992).

Primera entrada de este año 2020, y primer videojuego que revisité estrenando década, el de hoy está considerado como el padre verdadero de lo que hoy se conoce como "survival horror". Presta elementos muy novedosos en su momento, que años más tarde veríamos en otras franquicias como Resident Evil, como las tres dimensiones, cámaras fijas, interactividad total con el escenario y multitud de objetos, así como la posibilidad de escoger más de un personaje y un desarrollo del juego -sobre todo para lo visto hasta entonces en una aventura gráfica típica- en tiempo real. Todo un alarde técnico a principios de los años 90, revolucionario e influyente como lo que supuso en los fps el clásico Doom

Basado tanto en la obra de Edgar Allan Poe como la de H.P. Lovecraft, Alone in the Dark nos traslada y encierra entre los muros de la vieja Derceto; una mansión maldita a la que, usando toda nuestra lógica e ingenio, deberemos sobrevivir y tratar de escapar. Con elementos recogidos directamente de los mitos de Ctulhu, el juego pone a nuestro alcance gran cantidad de objetos y líneas de texto (dobladas al inglés), con las que dar forma a la historia y poder avanzar.

*nota: las imágenes son parte de las que están en Steam. Por cierto, no miréis el resto de las que allí hay, u os comeréis unos "spoilers" como una catedral que os reventarán parte del juego.

Cuando menos lo esperemos, algo sucederá.

Gráficos:

Aunque se aleja bastante de los cánones actuales (algo lógico teniendo en cuenta que han pasado casi 30 añazos desde su salida) lo cierto es que el juego conserva todavía esa magia que sólo los videojuegos más grandes conservan a lo largo del tiempo. Sorprende el aspecto -recordemos, tridimensional, aunque por debajo de videojuegos que salieron más tarde- de personajes, niveles, e incluso la intro con el logo del armadillo así como la mayoría de los enemigos. Llama la atención sobre todo, de que éstos se encuentran sin texturizar (los desarrolladores se limitaron a añadir color al modelo). Si sobre todo sois amante del retro y de las aventuras gráficas de la vieja escuela, o de los Resident Evil clásicos, sin duda lo vais a disfrutar.

El entorno 3D que nos muestra es bastante interactivo; dotado de una física básica con la que podremos realizar diversas acciones como mover y arrastrar muebles, abrir y cerrar puertas, saltar, correr, o simplemente lanzar objetos. Todo ello bajo un sistema dotado de cámaras fijas, en ocasiones cinematográfico, aunque para nada perfecto y por desgracia con algunos pequeños errores de localización; perdiendo a veces detalle de lo que tenemos delante.

También, como colofón en este apartado, decir que todas las estancias de la casa están realizadas con bastante detalle, con mobiliario y elementos de la época en la que se ambienta la historia y con algunos lugares emblemáticos y recordados (como el comedor de los zombis), que le vienen como un guante a la ambientación.

De vez en cuando el juego nos regala secuencias de este tipo.

Sonido:

Banda sonora con temas musicales bien adaptados a cada uno de los momentos, con interrupciones y cambios alternándose otros de silencio, pero destacando por encima de todo los diferentes gruñidos y sonidos de fondo creados expresamente para aumentar la sensación de misterio. Reseñable además, y me atrevería a decir que por encima de todo, el doblaje al ingles de pergaminos y libros, interpretados de manera magistral por actores de calidad.

Durante mucho tiempo, ver el Armadillo era sinónimo de diversión.


Jugabilidad:

La jugabilidad es tosca, como no podría ser de otra forma, en un tiempo en el que el uso de las tres dimensiones todavía estaba en pañales. Lenta, imprecisa y complicada de ejecutar... algunas acciones requieren de un poco de práctica; tanto Edward como Emily recuerdan a Chiquito a la hora de moverse y, aunque de armamento vamos sobrados, en ocasiones nos costará dar en el blanco. Tenemos también la opción de guardar partida cuando así lo deseemos, aunque el juego no es especialmente difícil, pues basaremos gran parte del mismo en la exploración. Es más, si somos hábiles nos podemos terminar el título en apenas un par de horas, y utilizando el cuerpo a cuerpo, reservando -siempre que queramos- el armamento "pesado" para los enemigos más grandes. De todos modos muchos de ellos sólo se pueden matar de una determinada forma.

Aunque limitado, disponemos de un inventario a través del cual podremos, pulsando enter o intro en el teclado, realizar diferentes acciones: buscar, luchar, saltar, lanzar, soltar o poner y correr, al igual que echarle un vistazo a lo que tenemos en nuestro poder con modelos bien representados en 3D. Casi todo en Alone in the Dark sirve para algo.De nosotros depende cómo usarlo.

Los puzles en su mayoría son bastante complicados (algunos dignos de odio por enrevesados), aunque para nuestra suerte están tan dispersos los unos de los otros que rara vez resolveremos uno sin poder avanzar mucho más. Ojo, ojito, ojete a ciertos objetos que deberemos mantener intactos antes de su uso o a determinadas acciones que deberemos realizar, pues en ocasiones de no completarlas de la manera que los desarrolladores así lo establecieron, nos veremos obligados a volver a una partida anterior o, en el peor de los casos, volviendo a empezar. Es lo que (según mi amigo Iván y los expertos) se llama en el argot de este tipo de aventuras, Dead End. Un fallo de diseño muy habitual en la época, por lo visto.

Los modelos son muy sencillos y carecen de texturas (se les añade color).
Conclusión:

De esos títulos que uno debe acabarse como mínimo una vez en la vida, Alone in the Dark sigue siendo el mismo que fue. Enigmático, divertido, misterioso e inmersivo. Consigue, como pocos y aún hoy día con toda la oferta de juegos existentes, enganchar al jugador amante del retro y a cualquier otro entusiasta del género que se atreva con él por primera vez. Tiene errores de diseño y una lentitud y tosquedad a la hora de moverse que acabará con los más impacientes, pero tiene otros tantos elementos que lo hacen digno de tener en nuestra colección. Destaca el doblaje pasional e interpretativo que se han currado en perfecto inglés (aunque el juego tiene textos en castellano y sólo configurable desde el lanzador que encontraréis en la carpeta de instalación). Es un juego no demasiado largo, difícil quizás en extremo a la hora de resolver algún que otro puzle, pero magnífico en general.

Debéis jugarlo, sí o sí.

Lo mejor:

-Dos personajes a elegir, bic, bic, bic,bic,bic...
-Es un clásico atemporal.
-Algunos acertijos o puzles son bastante difíciles. Llamadme masoca, pero lo veo positivo.
-Posibilidad de solucionar problemas o terminar con ciertos enemigos de varias formas.
-Dificultad bien medida.
-Podemos terminar el juego sin disparar ni una sola vez.
-Limitación de objetos en inventario, obligando a elegir bien lo que uno lleva encima. 
-Capacidad de inmersión a pesar de sus carencias técnicas.
-Temas (en la versión de CD) musicales míticos.
-Existe una expansión, incluída en la versión de gog: Jack in the Dark. 

Lo peor:

-Bastante corto si jugamos con prisa. Un par de horas o tres sin contar con los puzles complicados.
-Poco rejugable.
-Volver a empezar de nuevo si hemos dejado algo por hacer o se nos ha "deteriorado" algún objeto.
-DosBox lo emula bastante mal.

La misteriosa Derceto...

Curiosidades:

-Existe una película infumable dirigida y producida por el insoportable Uwe Boll.
-En un principio el juego iba a llamarse simplemente "In the Dark". De hecho en el inventario vemos este nombre.
-Fue uno de los primeros videojuegos de Pc que venían en caja grande y diskettes (4, creo recordar). Pude disfrutarlo entonces en casa de un antiguo amigo y su i386.
-El juego original utilizaba un magnífico método antipiratería por el cual se nos preguntaba en qué página del manual aparecía el objeto que en ese momento teníamos en pantalla.

Portada del juego.
¿Queréis más? Pues os dejo con la banda sonora de este gran clásico. Y hasta la próxima...


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