La cara que nadie mira: cómo se estropea de verdad un disco de hace veinte años.
Para empezar el tutorial de la entrada de hoy he de agradecer el esfuerzo a Emilio de Bruin, propietario de la web RetroSoulsBorne. Se trata de una tienda online neerlandesa de temática retro y videojuegos con bastante inventario, y que si os interesa podéis visitar haciendo simplemente clic sobre el enlace anterior. Eso sí, os recomiendo que activéis el traductor a español ya que está en perfecto "holandés".
Emilio se estrena con un primerísimo artículo con algunas recomendaciones hecho de su propia mano, un texto que sirve para guiar a compradores potenciales, ya sea de videojuegos en formato CD como en DVD. Su idioma nativo no es el castellano, por lo que seguramente a mí se me haya escapado algo a la hora de adaptarlo y añadir algunas pocas frases de mi propia cosecha, estas últimas en cursiva (basadas en mi experiencia) y para darle ese pequeño toque más distendido que suelo tener. Las imágenes, en este caso, las he recogido de la red.
Que quede claro que todo lo que comenta el artículo, salvo lo que puedan poner mis notas, se basa en unas fuentes muy concretas incluidas al final del mismo, y también en su experiencia. No tienen precisamente porque coincidir plenamente con el resto del contenido del blog y mis opiniones.
Y quedando claro esto, os dejo con él.
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| Un bonito CD - Imagen de Ylanite |
Comprando videojuegos usados en formato disco:
Comprar un juego usado suele empezar igual: se le da la vuelta al disco y se mira la parte de abajo buscando arañazos (y aquí he visto a muchos afilando el rostro como si así fuera a verse mejor). Es un gesto razonable y al que acudimos casi sin pensarlo. Sin embargo, para una parte de los discos es el lado equivocado.
Mientras para un juego de PlayStation 2 en DVD la regla funciona más o menos igual, para un juego de PlayStation 1, que es un CD, es justo al revés: la cara delicada es la de arriba, la del dibujo, donde va la serigrafía. ¿Por qué? Porque lo relevante es donde queda enterrada la capa, esa es la diferencia y realmente lo que aquí importa. Y de ahí, sale casi todo lo demás.
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| Casi siempre es esta cara la primera que miramos al comprar un CD- Imagen de brett_hondow |
Dónde vive realmente la información
En un CD, la capa de datos y la capa metálica reflectante están pegadas a la cara de la etiqueta y protegidas tan sólo por una pequeña capa de laca fina. El grueso del policarbonato queda debajo, justo del lado por donde entra el láser para su lectura.
Pero en un DVD la construcción es distinta:
Son dos mitades de policarbonato pegadas entre sí, con la capa metálica y los datos en el medio del "sándwich", alejados de las dos superficies. Es una diferencia constructiva que, como ya podéis haceros a la idea, invierte esa regla práctica y costumbrista de mirar siempre la cara de debajo.
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| Imagen de GlosarioIT |
Dos reglas contrarias para dos discos que parecen iguales
En la cara de la etiqueta de un CD, una marca de bolígrafo, un rotulador de punta fina o cualquier objeto puntiagudo pueden hundir o perforar la capa metálica. La guía de referencia sobre el cuidado de discos ópticos, publicada por el NIST junto al Council on Library and Information Resources, es explícita: ese daño destruye la reflectividad del metal en ese punto y con ella la posibilidad de leer los datos, y no se puede reparar.
En un DVD de una sola cara, en cambio, los arañazos en la etiqueta no suelen suponer un problema. La capa que en el CD está tan expuesta aquí queda en el centro, casi indiferente a lo que pase en la superficie. La literatura de conservación lo dice con todas las letras: en un DVD, el daño en la cara de la etiqueta no es más grave que el daño en la cara de lectura.
Los juegos de PlayStation 1 (la vieja PSX) son CD, mientras uno de PlayStation 2 puede ser un CD, un DVD de una o doble capa. Entre coleccionistas circula una regla de color para distinguir cualquiera de ellos, destacando la cara inferior azul para el CD y plateada o dorada para los DVD. No consta ninguna documentación oficial de Sony que la respalde, así que conviene tomarla como convención y no como dato.
🔊Nota de RetroNewGames: La lente de Playstation 2, al menos en mi experiencia, sufre menos cuando lee un DVD de un videojuego original. Un CD -e incluso una película- fuerza de más el lector. Recordad lo que os conté una vez sobre el esfuerzo titánico al que era sometida la lente cada vez que ejecutábamos Gradius V, sobre todo en una Ps2 Slim.
| Cd (azul) de Ps2 vs Dvd - Imagen de MathewsGameRoom |
Los arañazos de abajo casi nunca son lo que parecen
El láser no enfoca sobre la superficie del disco sino más allá de ella. El propio informe del NIST usa una comparación que se entiende sola: es como un arañazo en unas gafas que no impide ver porque el ojo enfoca detrás de él. Los arañazos finos y ocasionales de la cara de lectura no suelen afectar a nada.
Sin embargo, sí hay excepciones que importan y mucho, y no son el arañazo que salta a la vista como mucha gente se piensa frecuentemente.
La primera es: la profundidad. Si un arañazo llega a tocar la capa de datos o la capa metálica por el lado de lectura, esos datos se han ido y no hay corrección que los recupere. ¿Y la segunda? La dirección.
Un arañazo que sigue la dirección de la pista, es decir uno circular, hace más daño que uno que va del centro al borde. La razón está en cómo funciona la corrección de errores, repartiendo los bytes que van juntos a lo largo de un tramo largo de pista, precisamente para que un daño concentrado se convierta en muchos errores pequeños y separados. Un arañazo radial le quita un poco a cada grupo, pero un arañazo circular le quita a un grupo entero lo que necesitaba para reconstruirse.
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| Si es que... Hay gente que mejor no dejarla suelta - CD rayado de flubiolabenti.blogspot |
La avería que no se ve: el presupuesto de errores
Aquí está la parte incómoda, y es la que cambia totalmente la forma de comprar.
Un disco óptico no avisa. Funciona y sigue funcionando hasta que un día deja de hacerlo. Con un margen de corrección de errores que va desgastándose y que mientras quede margen el usuario no nota absolutamente nada. El informe del NIST lo formula sin rodeos: no se percibe la degradación temprana porque el sistema corrige un número determinado de errores. Y cuando la corrección no da abasto es entonces cuando realmente se nota el problema.
Pero existe una forma normalizada de medir cuánto margen queda. Su nombre: BLER.
BLER es una tasa de errores de bloque, y la norma ISO fija el final de vida útil de un CD en más de 220 errores por segundo. Un disco puede estar a un paso de esa cifra y reproducirse hoy sin un solo salto.
Eso quiere decir que "lo he probado y va bien" no es un diagnóstico. Es un punto de medida con una zona ciega enorme, porque la prueba de reproducción y el ojo miden lo mismo: si ya está roto. Ninguno de los dos mide cuánto le queda.
Lo digo sabiendo lo que implica para mi propio trabajo. Cada disco que vendo lo pruebo a mano y en la consola a la que pertenece. Una prueba que tiene exactamente la limitación que acabo de describir. Sirve para no vender algo que ya falla y de ninguna manera para prometer diez años más de uso. Ni siquiera una medición lo promete ya que sólo dice dónde está el disco hoy, pero no cuánto le queda.
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| Representación de BLER - Imagen de iasa-web.org |
Podredumbre del disco: qué es y qué no
La podredumbre del disco no es suciedad ni desgaste de la superficie. Es corrosión de la capa metálica reflectante por dentro del disco. El oxígeno y la humedad llegan hasta ella atravesando el policarbonato o la laca, por el canto y por las grietas de la etiqueta.
Cuando esa capa se ha oxidado, lamentablemente ya no hay vuelta atrás. El daño está en una capa interna y ningún tratamiento de la superficie llega hasta ella.
Sí hay señales visibles, y son tres bastante concretas:
- Al poner el disco a contraluz aparecen agujeritos del tamaño de un alfiler en la capa reflectante, donde el metal ha desaparecido.
- Aparece también una decoloración broncínea o marrón allí donde el metal ha perdido su brillo.
- A veces se ven las capas separándose o el disco alabeado, que son daños distintos con causas propias.
Conviene separar dos cosas que suelen ir juntas. La advertencia sobre el sol y la luz nació con los discos grabables, cuya capa de tinte sí se degrada con la luz y un juego original no lleva esa capa. Lo que documenta la guía para un disco prensado es la combinación de humedad y oxígeno que ataca la capa metálica. La otra es que todos los discos de hace veinte años estén pudriéndose ahora mismo, una frase que circula sin ninguna cifra publicada detrás.
🔊Nota de RetroNewGames: el Disc Rot es un peligro y puede afectar a cualquier CD y Dvd que guardemos en casa. Mientras algunas de sus "manchas" no prosperan más, otras se acaban extendiendo. Mi consejo es que si os venden algo así, lo desechéis. A mí me pasó con un Heroes of Might and Magic y más de un Halo en Xbox 360.
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| Juego de Xbox 360 descomponiéndose o Disc Rot - Imagen de BTHRZeroX |
La consola también envejece y por su cuenta
Pero a veces el disco no tiene nada y el problema está en la máquina.
Los diodos láser envejecen: con la misma corriente entregan cada vez menos luz. Es un principio general de este tipo de emisores descrito en la literatura sobre fiabilidad de diodos láser y no una medición hecha sobre consolas. El circuito que los gobierna compensa esa caída subiendo la corriente, y mientras haya margen para subirla el aparato sigue entregando la potencia que necesita. Cuando ese margen se acaba, se acaba también esa compensación.
Hay un detalle que explica un síntoma muy típico. Leer un CD y leer un DVD requiere dos longitudes de onda distintas, 780 nanómetros para el CD y 650 para el DVD. No son la misma función, y esa es la razón por la que un lector tiene que resolver dos problemas ópticos distintos con el mismo mecanismo.
🔊Nota de RetroNewGames: Potenciar el volumen de energía al calibrar la lente, hace que funcione bien durante un tiempo. Sin embargo, este "exceso" de energía acaba por destruirla por completo. Es una muerte anunciada y
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| Lugares donde trabajar con una lente de ps2 - Imagen de Atomikiss en su blog. |
Qué mirar, y qué aceptar que no vas a ver (recomendaciones importantes)
- Si el juego es de PlayStation 1, la cara importante es la de arriba. Busca hundimientos, marcas de tinta o el dibujo rayado hasta el plástico. Cualquiera de esas cosas puede haber perforado el metal.
- Sujétalo por el canto, ponlo a contraluz y mira si pasa luz por puntitos. Revisa después el disco entero en busca de decoloración marrón o broncínea.
- En la cara de lectura, cambia lo que buscas. Un arañazo fino y suelto es ruido visual. Lo que cuenta es si alguno es profundo y si alguno sigue la curva de la pista en lugar de ir del centro al borde.
- Si es un juego de PlayStation 2, pregunta en qué formato está. Un DVD de doble capa obliga al láser a atravesar una capa semitransparente y la cola que une las dos mitades, con lo que trabaja con menos margen de reflexión. Eso no significa que falle más a menudo, porque no consta ninguna medición publicada al respecto, pero sí que empieza con menos colchón.
- Y la parte que hay que aceptar: cuánto margen de corrección lleva gastado un disco no se lee en la superficie ni se nota reproduciéndolo, y solo aparece con un medidor. Quien te diga que un disco está impecable te está contando lo que ve, y eso no es lo mismo que decirte cuánto le queda.
| Entrada cortesía de RetroSoulsBorne |
🔊Emilio lleva RetroSoulsBorne, una tienda online neerlandesa de juegos y consolas retro. Prueba a mano cada disco que vende, en la consola original a la que pertenece.
Fuentes (haz clic aquí)
Byers, Fred R., Care and Handling of CDs and DVDs: A Guide for Librarians and Archivists, NIST Special Publication 500-252 (NIST y Council on Library and Information Resources, 2003): https://nvlpubs.nist.gov/nistp
2. National Archives and Records Administration, Condition Assessment of Optical Discs: https://www.archives.gov/files
3. Wade, J.A. y M. Youket, Characterizing Optical Disc Longevity at the Library of Congress, The Electronic Media Review, vol. 1 (2012), pp. 97-104: http://resources.culturalherit
4. NIST Special Publication 500-263, NIST/Library of Congress Optical Disc Longevity Testing Procedure (2005): https://www.govinfo.gov/conten
5. Preservation Self-Assessment Program, University of Illinois, ficha sobre medios ópticos: https://psap.library.illinois.
6. Jimenez, J., Laser diode reliability: crystal defects and degradation modes, C. R. Physique 4 (2003), pp. 663-673: https://comptes-rendus.academi
7. Texas Instruments, Automatic Power Control for Laser Diodes Using LMH13000, nota de aplicación SLOA360A: https://www.ti.com/lit/pdf/slo
8. Liu, X., H. Jia y C. Ma, Error-Correction Codes for Optical Disc Storage, Proc. SPIE 5643 (2005): http://sutlib2.sut.ac.th/sut_c
9. Canadian Conservation Institute, Caring for audio, video and data recording media: https://www.canada.ca/en/conse








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