25 de novembro de 2009
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ODISSEY el primer videojuego para el hogar. Yo estuve allí

11/25/2009
¡Plaf! En un ostiazo de nostalgia de esos que duelen y como inicio a este blog, he decidido crear unas líneas dedicadas al considerado como primer videojuego o consola fabricada para casa. Una pequeña joya a la que tuve el placer de acercarme ya de forma temprana y siendo muy pequeño, allá por el año 1979. Entonces no sabía en que ese sería el comienzo de una larga y duradera amistad. Una forma de ocio/vicio que espero me siga acompañando hasta el final de mis días.


El "prota" de esta entrada, que adornaría las Odissey, creado en 1972

Pero antes de que el abuelo comience a contar batallitas de la posguerra, hagamos un pequeño repaso de cómo llegó a nuestros hogares esta auténtica relíquia del entretenimiento videojueguil:

Corría el año 1951 cuando un investigador de la BNL (Brookhaven National Laboratory) de EEUU, gran aficionado al pinball y voraz comedor de hamburguesas, decidió crear una especie de juego para el que se requeriría de la potencia de las computadoras más avanzadas de la época. Este juego, denominado como "Tenis para 2"( tennis for two) por su creador, William Higinbotham, consistía en una simple imagen proyectada mediante un osciloscopio de 5 pulgadas. Mediante turnos, dos personas  controlarían el movimiento de un diminuto recuadro como si de una pelota de tenis se tratara. Sin embargo, y aunque asombraba a todos aquellos que se acercaban a probarlo, este juego no era comercial sino una prueba militar sólo exhibida en ferias y exposiciones.

 Todo ese tinglado para ver unas rayas en movimiento, que cosas ¿eh? La flecha marca la pantalla.

esto es lo que se veía...

"Hoy en día existe una réplica de la máquina original. La primera debe su desaparición a que usaba material militar. Siendo poco después, desmontada."



Y así pasaron los años hasta que un buen día del año 1972, y basándose en aquel fenómeno experimental creado por el señor William, Magnavox lanzaba el primer sistema para el hogar. Su nombre era:

Odissey

Ralph Baer, creador de aquel ingenio, se convertía así en el culpable de que hoy seamos muchos los que estemos felizmente enganchados a esta afición. Era el primero de los artilugios lúdicos digitales jamás concebidos hasta el momento. 

Aunque en un principio únicamente se construyeron 10 unidades, fue tal el éxito de este, que  se acabaron vendiendo alrededor de 80.000 consolas. Sólo durante su primer año y en los EEUU. de América. Como dato curioso deciros que las consolas no tenían microprocesador, siendo unos transistores unidos en serie y resguardados bajo una carcasa, quienes harían el resto. Todo un logro para la época y que nos muestra cómo de algo tan sencillo se creaba un sistema de videojuegos. El ingenio al poder.

Esta era la máquina de Magnavox. Nada que ver con la mía... mucho más ¿sucia?

Y aquí comienza mi historia; como bien dije antes corría el año 1979. Yo era muy pequeño y tuve que ir una tarde a casa de una prima mía. Por aquel entonces ella ya me sacaba unos cuantos años y le hacían cierta gracia este tipo de aparatejos electrónicos. Recuerdo su habitación, muy de la época y al estilo de lo que hayáis podido ver en la serie "cuéntame" de TVE. Estábamos un tanto aburridos, así que para pasar la tarde mi prima sacó de un armario lo que parecía una caja de zapatos, o al menos lo que yo creía que era.

Así estaremos más de uno dentro de 40 o 50 años

Craso error. Los críos actuales reconocen una consola nada más verla por muy extraña que sea, pero a finales de los 70 pocos críos tenían referencias de lo que pudiera ser aquello. Una granada, un experimento de la NASA o el mismísimo bote de Nocilla, para nosotros podía haber sido cualquier cosa.

Unidos mediante un cable a la propia caja, descubrí lo que luego serían un par de mandos móviles basados en una suerte de potenciómetros. Nada que ver con los actuales ni nada que se le parezca a otros periféricos del mismo año y la década que entraba. He tratado de encontrar alguna imagen para mostrarla pero no he dado con la correcta (si alguno me ilumina, que escriba en los comentarios el enlace).

No tenían botones y su movimiento estaba muy delimitado. De esta forma moveríamos dos barras verticales dispuestas una frente a la otra. Cada una en su propio lado del campo. Un pequeño recuadro del mismo color simularía el movimiento de una pelota de tenis. La física no es que fuera muy a lo Havoc, pero recuerdo que si lográbamos rozar la pelota con la barra, muy rápidamente, conseguiríamos darle un pequeño efecto a esta desconcentrando al jugador contrario.

Cada vez que la bola golpeaba una de las barras o cualquiera de las paredes que circundaban el campo de juego, actuando las superiores e inferiores como un "muro". No había sistema de sonido, así que nada se escuchaba.

El peinado del muchacho es un reflejo de lo que llevé en mi cabeza durante años (sí, yo también tuve pelo casco...)

Si una de las bolas sobrepasaba las barras laterales/raquetas, entonces era cuando anotábamos un punto a nuestro favor, que subiría a nuestro marcador. Este sumaba y mostraba los tantos de cada jugador con un máximo, creo recordar de entre 20 y 30 puntos. 
 
Me gustó tanto, que conseguí llevarlo a mi casa. Y os puedo asegurar que jugué hasta reventar. Una rareza entonces en España, más todavía en mi barrio. Llegando a averiguar años más tarde que fui el único en cientos de kms a la redonda que llegó a jugarlo.



Un día os hablaré de la Temco T-800, de la misma casa, y que tuve también en mi poder. De momento, hasta aquí, gracias por visitar mi blog, y un saludo para todos.
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